El Barcelona consiguió una valiosa victoria como local por 1 – 0 ante el Atlético de Madrid y sigue metido en la pelea por La Liga, evitando despegarse de los puestos de vanguardia, tras las victorias del Real Madrid y del Girona.

El de Terrassa apostó por el once más lógico teniendo en cuenta los jugadores disponibles: Iñaki Peña; Jules Koundé, Ronald Araújo, Andreas Christensen (se metió a última hora tras las molestias físicas de Íñigo Martínez), Joao Cancelo; Pedri, Ilkay Gündogan, Frenkie de Jong; Raphinha, Robert Lewandowski y Joao Félix.

Aunque en un principio se pensó que Araújo podría ir al lateral, se terminó imponiendo la lógica: El uruguayo fue el compañero de zaga de Christensen apostando a la altura y el buen juego aéreo de ambos para tratar de contrarrestar esta misma característica de los dirigidos por el Cholo.

Con Koundé en el lateral, Cancelo podía permitirse jugar bastante más adelantado dejando así que Joao Félix pudiera meterse hacia el centro generando superioridades en esa zona de la cancha aprovechando que Pedri y Frenkie también llegaron con asiduidad al último tercio de cancha rival.

El intercambio de posiciones fue una constante en el partido, sobre todo en la mitad de la cancha, pues tanto De Jong como Gündogan se movían por distintas zonas según la vorágine del partido se los iba pidiendo.

Un ejemplo claro fue la jugada del gol: Los dos centrales abiertos con Frenkie de Jong jugando un par de metros delante de ellos, Gündogan tirado hacia la derecha, Koundé abierto cerca de la mitad de la cancha y Pedri arrastrando al central para abrir un espacio en la defensa Colchonera.

El Barcelona de hoy, fue un equipo distinto al de los últimos partidos. Salió con mucha intensidad, pero también con mucho fútbol, liderados por la gran calidad de Gündogan, Pedri y De Jong.

Gündogan completó 88 de 100 pases, cinco de seis pases largos fueron exitosos, dos intercepciones y seis recuperaciones de balón. Pedri completó 58 de 64 pases, una intercepción y cuatro recuperaciones de balón.

Pero el dueño de la mitad de la cancha fue, indudablemente, Frenkie de Jong. El neerlandés completó 83 de 87 pases, dos pases largos exitosos en dos intentos, dos bloqueos, tres intercepciones y cinco recuperaciones de balón. Partido descomunal de uno de los capitanes.

Hay que hacer una mención especial a Iñaki Peña ya que el portero tuvo dos grandes intervenciones en un tiro libre de Memphis y un remate de Ángel Correa ya en las postrimerías del encuentro. No fue muy exigido, pero respondió con creces cuando fue requerido.

Los cambios en el segundo tiempo fueron lógicos. Y fueron lógicos porque el equipo estaba funcionando y jugando bien, por eso Xavi apostó por refrescar las bandas dándole entrada a Ferrán Torres y Lamine Yamal por Joao Félix y Raphinha respectivamente al minuto 77.

El último cambió también respondió a esta dinámica de no tocar lo que estaba funcionando, pues Fermín López entró por Pedri al minuto 89.

Con esta gran victoria, Xavi logra cambiar la dinámica de los últimos encuentros del equipo. Pues no solamente se ganó un juego muy bravo, por la calidad del rival, sino que se ganó siendo superior y con la sensación de que, al final, el resultado se quedó corto.

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