Importante victoria la obtenida por el Barcelona Basket en la décima jornada de la Euroliga en el Aleksandar Nikolic Hall, de Belgrado, a puerta cerrada (90-92). Los de Grimau supieron cerrar un partido que al final se les complicaba, gracias a un muy mejorado Laprovittola y un Willy Hernangómez impecable, sobre todo en el primer cuarto.

Triunfo que sirve también para recobrar ánimos después de una semana complicada y entrar en una dinámica más positiva de juego y resultados. Motivación que parecía faltar en el comienzo del encuentro, pues el mismo vacío y el frío en las gradas se estaba viendo sobre el tabloncillo; al menos de parte del Barcelona, con un comienzo algo apático y bien aprovechado por el local.

Un triple de Cohen ponía al Maccabi 19-14, estableciendo una seria amenaza, pues el partido se podía abrir prematuramente. Los israelies estaban llegando con mucha facilidad al aro contrario, con Brown y con Baldwin llevando los tiempos del partido, abriendo el marcador hasta un imponente 25-18 y obligando a los catalanes a reaccionar rápido para que la cosa no agarrara una sola vía.

Con un 31-26 se cerraba el primer tiempo. Seguramente Grimau les dijo un par de cosas a los suyos en el entretiempo porque salieron mucho más activos al comienzo del segundo tiempo, al menos en cuanto a defensa. Eso metió al encuentro en un ida y vuelta muy beneficioso para el Barcelona de la mano de un Willy Hernangómez muy efectivo y un Alex Abrines con sus muy oportunos triples, igualando el partido a 51 puntos al final del tercer cuarto.

Un surrealista parcial de 0-10 comenzando el último cuarto, cayó como un balde de agua fría en el Pionir, poniendo tierra de por medio en el marcador. Pero, a este Maccabi hay que tumbarlo dos veces y la reacción no se hizo esperar, colocando el marcador 57-61; el Barcelona apretaba en defensa pero el Maccabi, a seis para el final, igualaba la contienda a 79 puntos por lado, dejando claro que iban a vender muy cara su piel. Nnaji y Willy debían abandonar el partido por faltas y Brown tomaba el testigo por el conjunto local, manteniendo el juego cerrado (86-87). Se necesitaba y apareció Laprovittola para poner la guinda a la torta en unos minutos finales que parecieron, más bien, un “uno a uno” espectacular entre Brown y Laprovittola. Fin del partido con una merecida victoria 90-92 para el conjunto de Grimau y no cualquier victoria, una de las que levantan la moral y mandan un mensaje al resto de los competidores. El Barcelona, más allá de los últimos baches, es también un equipo muy serio y complicado de derrotar; enhorabuena para todo el equipo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *