José Sánchez Martínez, árbitro del Barça-Atleti de este domingo en Montjuic, me transportó en el tiempo al 17 de mayo de 2006, día de la conquista de la segunda Champions del Barça, tras derrotar al Arsenal por 2-1.

En aquel miércoles de tardía primavera de 2006, hace ya 17 años, el árbitro noruego, Terje Hauge, se inventó una falta de Carles Puyol ante un piscinazo de Emmanuel Eboué al borde del área azulgrana, al costado derecho del área defendida por Víctor Valdés. Libre indirecto para el Arsenal y gol de Sol Campbell. Testarazo y 1-0 para los ‘gunners’ al minuto 37. Remontó el Barça con goles de Samuel Eto’o y Juliano Belletti.

El tiempo pasa y la historia se repite, dirían algunos. Una historia como la del Barça tiene infinidad de episodios, muchos similares entre sí y, desafortunadamente, los errores arbitrales son un recurrente.

El Barça-Atleti de este domingo en Montjuic nos presentó la creación de un nuevo tiro libre al borde del árez azulgrana. Esta vez los protagonistas eran Joules Koundé, Samuel Lino, y Sánchez Martínez.

No se confundan, a diferencia de Eboué en 2006, Lino no se tiró de clavado e incluso fue zancadilleado por Koundé, mientras conducía el balón, el tema del asunto es que el bueno de Joules antes había desviado el balón legítimamente y el reglamento es claro: si primero existe contacto con el balón, el robo es limpio. Por ende, la falta de Koundé sobre Lino es inexistente.

Si la historia se repite aveces es parcialmente. Afortunadamente, esta vez lo fue, y a diferencia del gol de Campbell en 2006, esta vez Memphis se quedó con la miel en los labios gracias al espectacular vuelo de Iñaki Peña para evitar la caída del arco azulgrana. El antibarcelonismo se quedó con el grito de gol atravesado en la garganta.

Hubo más de parte de Sánchez Martínez en este Barça-Atleti disputado en Montjuic, en el cual destaco el marcaje personal a Gundogan en el primer tiempo, frenando un ataque azulgrana y defendiendo para el Atleti. Por un momento, el Atleti jugó con un 5-3-3, con Sánchez Martínez en la medular, quitándole el balón a Gundogan de una manera limpia y sin falta. Vamos, como Patrick Vieira en sus mejores épocas.
Tristemente, el quite a Gundogan no me sorprendió, ya que Sánchez Martínez había intentado algo similar con Raphinha en los primeros minutos de juego, intercediendo y posicionándose en el medio del circuito de pases azulgrana, como curiosamente también hacen algunos de sus colegas.

P.D. Se habla de un penalti sobre João Félix al final del primer tiempo. En principio no lo es porque Mario Hermoso impacta sobre Félix después del remate del portugués. Sin embargo, el balón queda suelto tras la atajada de Oblak que no logra quedarse con el balón en primera instancia. Con el balón en juego, João Félix yacía tendido en el piso incapaz de perseguir el remate.

Un comentario en «Sánchez Martínez formó parte del 5-3-3 del “Cholo”»

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