Partido 100 de Xavi como entrenador del FC Barcelona y segunda jornada de la Liga de Campeones; se viene el partido, a priori, más complicado de la fase de grupos, pues ganar en Portugal sería encarrilar rápidamente la clasificación a octavos, ya que tanto portugueses como españoles, ganaron en el debut.

Los antecedentes siempre son importantes, invitan al optimismo de la parroquia culé: de ocho enfrentamientos, el Barcelona ha ganado cinco. Xavi ha catalogado varias veces en la rueda de prensa previa al Porto como un “histórico”, quizás intentando sacarle un poco la presión al Barça y colocándola sobre los portugueses.

Quien no entiende de presión es Joao Félix, que afirmaba en la rueda de prensa previa al partido, sentirse “feliz”, achacando su rendimiento inmediato a la “forma de jugar del Barcelona”, el cual se adapta mucho más a sus características como jugador. Sorprendió su comprensión del catalán, no tanto para hablarlo, pero si para oir varias preguntas de diversos medios. Tanto Xavi como Joao Félix, aunque apelen al típico “partido a partido”, saben muy bien que ganar es allanar de forma brutal el camino a octavos de final de la Liga de Campeones.

Habrá que picar piedra porque Sérgio Conceição (y uno que otro periodista) instaló el rumor de que el Porto podría jugar mañana con defensa de cinco; el sistema que hasta ahora más se le atraganta al conjunto culé. No parece probable porque no lo han hecho en ningún partido previo, ni en competición doméstica, ni en Champions, y no pareciera ser mañana el escenario para experimentos, pero nunca se sabe.

Quizás metan uno de los pivotes como tercer central más dos carrileros y armar defensa de cinco, volviendo al 4-4-2 cuando se desplieguen en ataque. Los españoles deberán estar muy atentos al brasileño Wenderson Galeno, el picante extremo que marcó un doblete en la primera jornada de la Liga de Campeones, frente al Shakhtar, pues será el destinatario de todos los balones cuando arranque el contragolpe.

El FC Barcelona, por su parte, sigue con Pedri, De Jong y Rafinha lesionados, por lo que hay grandes probabilidades de ver desde el arranque a Lamine y a Fermín, en un 4-3-3 bien ofensivo, con pleno dominio del balón y el medio campo. Xavi advertía que la temporada pasada el 4-4-2 les dio mucha solidez tanto en lo ofensivo (control del juego) como en lo defensivo (retroceso rápido y estabilidad en las transiciones), pero no da la sensación que sea un partido para volver a cuatro centrocampistas, mucho menos teniendo a Pedri y a De Jong fuera de combate.

Seguramente si intentará sumar a Cancelo como interior para que Gundo ejerza de pivote y buscar dejar a Lamine mano a mano con el lateral izquierdo del Porto; por ahí puede estar el negocio para los catalanes. Es imposible no tener un gratisimo recuerdo del Estadio do Dragão, pues ahí debutó un tal Lionel Messi en Champions; quizás mañana, y como un guiño del destino, el mismo recinto corone un nuevo ídolo culé: Lamine Yamal.

Renovado, sin presiones y con un Xavi llevándolo de a poco, seguro lo vemos mañana marcar su primer gol europeo… y que sea el primero de muchos, junto al comienzo de otra historia dorada de La Masía y el FC Barcelona. ¿Alejará mañana el Barça de una vez y por todas, sus fantasmas europeos? El rival no es de los más “top” de Europa, pero sin dudas es un buen test para corroborar que dichos fantasmas, al menos se van difuminando de a poco y el equipo catalán vuelve a ser un candidato a tomar en cuenta.

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