Una “final” la que se verá en Montilivi este sábado, en donde dos equipos catalanes buscarán quedarse con ese importante segundo puesto de la clasificación de la Liga EA Sports. Por un lado, el equipo revelación, el Girona de Michel, el cual ha sorprendido a propios y extraños, dentro y fuera de campeonato español, con una hermosa puesta en escena.

Por otro, un “transatlantico” del fútbol mundial, el FC Barcelona, otrora el equipo más admirado a nivel global y ahora en plena lucha por reencontrarse consigo mismo. El partido de la primera vuelta fue, por momentos, un doloroso rapapolvo de un Girona que estaba en el cenit de su fútbol y un Barça todavía muy verde. 2-4 fue el resultado aquel día.

Xavi decía en la rueda de prensa previa al partido que “merecieron más” en ese encuentro, pero lo visto en el césped, fue la de un equipo, el de Michel, que tenía claro a que quería jugar y como podía hacerle daño a los de Xavi. Mañana, definitivamente, la película será otra porque los blaugranas son un equipo más hecho y tienen dos puntos de ventaja en la tabla.

Esta jornada 34 podría ya tener como campeón de Liga al Real Madrid, que juega dos horas antes que el Barça, pero también tendrá en el Girona – Barcelona una hermosa lucha entre dos aspirantes al “pichichi”: Artem Dóvbyk, que cuenta con diecinueve goles y un Robert Lewandowsky que, después de su “hat trick” frente al Valencia, tiene 16 tantos.

Veremos si Xavi consigue la fórmula para anular ese “cuadrado” en el medio del campo que tanto daño le hizo al Barça en el partido de la primera ronda. Una alternativa sería sumar a Rafinha en el medio del campo, junto a Gündoğan, Fermín y Pedri, incluso pidiéndole a João Cancelo que se sume al circuito de juego como interior.

La otra opción sería plantear un partido similar al del PSG, dejar que el Girona domine el balón y se venga arriba para atacarle los espacios con Rafinha y Lamine. Eso funciona si y sólo si, al recuperar el esférico, hay movilidad de los delanteros para atacar el espacio y juego rápido en la base, donde presumiblemente estará Gundo.
El Girona sufre mucho cuando le toca retroceder y, si bien tiene laterales que se proyectan muy bien al ataque, son muy endebles en defensa. La espalda de ellos es clave para que los gerundenses tengan que correr y mucho hacia atrás y patearles la mesa de su planificación de partido.
Ahí será clave, también Fermín, llegando desde segunda línea, cuando los centrales vayan a apoyar a los laterales y quede toda una pradera por el centro. Michel suele corregir bien tácticamente al equipo cuando las cosas no están saliendo, por eso es vital marcar apenas se tenga la primera ocasión clara de gol.
Un partidazo el que nos espera mañana, en donde el Barcelona necesita devolver el golpe sufrido en el partido de la primera vuelta.

Por el tema de llegar segundos, por el tema del pichichi, por un tema deportivo, pero incluso por un deber moral con la hinchada. Excelente “tester” de cierre de temporada para intentar dar el Do de pecho. Cúmplase.

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