Llegamos a la undécima jornada del campeonato nacional de Liga con un partido cuya fecha todos tenemos marcada en rojo: Barcelona vs Real Madrid, encuentro de los que vuelan chispas. No importa de qué equipo seas, un Clásico es un Clásico, y este será uno muy especial, pues está en juego, nada más y nada menos, que el liderato de la competición y el caché de llevarte una victoria sobre tu eterno rival, lo cual siempre es un golpe sobre la mesa.

Xavi fue extremadamente cauto en la rueda de prensa previa: evitó entrar en polémicas por árbitros, por jugadores del Real Madrid, que si son mejores o peores que los nuestros, que si Bellingham, que si Gavi, o Ancelotti. Todo un señor, Xavi Hernández. Tampoco, muy hábilmente, dio pistas sobre el once inicial, plan de juego para mañana o si volverá alguno de los lesionados; de hecho, la convocatoria oficial del partido fue aplazada hasta mañana para mantener la incertidumbre hasta último momento. Cada quien jugando sus cartas, obviamente.

Aunque para pistas, las que dio el egarense en el partido de Liga de Campeones frente al Shakhtar el pasado miércoles, Lamine y Cancelo jugaron los 90 minutos, lo que hace pensar que no serán titulares el sábado. Y visto el partidazo de Fermín ese mismo día, se prevé que sea titular en una vuelta al 4-4-2, motivado en gran parte al cúmulo de lesiones que afectan a la primera plantilla y protegerse de las peligrosas transiciones del equipo blanco.

Es bien sabido, que Ronald Araujo fue bautizado, no sin razón, como el “anti Vinicius”, lo que definiría la línea defensiva, ante la lamentable baja de Joules Koundé, con Balde, Iñigo, Christensen y Araujo. Xavi ha dicho abiertamente que le gusta muchísimo el perfil de Iñigo Martínez y su capacidad para meter muy buenos pases en salida, es de esperar, entonces, y ante la necesidad de enfrentar a Araujo con Vinicius, que Iñigo esté en el once titular.

Realmente no imagino a Xavi adelantando a Cancelo al interior o al extremo por lo que iría como revulsivo. En el centro del campo, el míster sabe mejor que nadie, que lo que más daño hace al Real Madrid, es el juego de toque y posesión, siendo Oriol, Gundogan, Fermín y Gavi los encargados de ello. Pero, con matices importantes. Gundo a la par de Romeu en una especie de doble pivote para facilitar la salida si la idea del Madrid es presionar a Oriol y con Fermín por la derecha y Gavi por la izquierda un pelin más adelantado, no como un “falso extremo” pero si para presionar alto al conjunto de la capital en donde, en los últimos Clásicos, le hemos pillado bastante bien.

En el ataque estarán Joao Félix y me parece que llegará Lewandowsky para completar un 4-4-2 con líneas muy adelantadas, presión bien agresiva en la salida del Real Madrid y sobre todo, acaparamiento total del balón; mañana la presión tras pérdida será, sin duda, una de las claves del partido pues el Madrid cuando pasa mucho rato sin tocar el balón se va aletargado y empanandose más y más.

¿El “Plan B”? En el banquillo quedarán Lamine, Cancelo, Ferrán y creo yo , que Raphinha, De Jong y Pedri… al menos para dar la sensación de que pueden entrar en cualquier momento. Estos partidos los hemos visto mil veces. Si el Barça, en los primeros 15-20 minutos es capaz de encontrar a su “tercer hombre” y sacar con pulcritud el balón, tiene muchísimas chances de ganar el partido.

Si el Madrid recupera y salta rápido a la contra, logrando que los cules se desordenen, tendrá innumerables oportunidades de llevarse “El Clásico”. Las estadísticas son muy favorables para los catalanes, pues los amigos de Flashcore, lider mundial en estadísticas deportivas, nos informan que de los últimos cinco encuentro jugados entres ambos equipos, el Barça ha ganado cuatro.

De esas cuatro victorias, dos han sido rapapolvos brutales: 3-0 en el Clásico de Las Vegas, y la recordada final de la Súpercopa de España con aquel 1-3, que todavía brilla en la retina de todos los cules, por la belleza del juego y la sandunga bestial que el equipo fue capaz de dar ese día. La única victoria madridista en esos últimos cinco partidos ha sido el dolorosísimo 0-4 en el Camp Nou, por el partido de vuelta de la Copa del Rey, después de haber ganado el FC Barcelona en el Santiago Bernabeu por 0-1 y poner pie y medio en la final de Copa.

¡Habemus Clásico! Y hay muchas ganas de dar un golpe sobre la mesa, despues de tanta polémica extra deportiva… Amén y que así sea.

No es un partido decisivo, pues se gane, se pierda o se empate, la Liga está todavía muy tierna y falta una enormidad para el final de temporada, eso está claro. Pero lo que nadie puede negar, es el impacto deportivo, mediático, e institucional de ganar un Clásico. Si que es verdad que las Ligas no se ganan en diciembre pero una realidad incontestable, es que las Ligas sí se pierden en diciembre, por lo que una victoria nos pondría en esa ruta.

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