Prueba de fuego la de estos cuartos de final de la Copa del Rey, tanto para el FC Barcelona como para el Athletic Club, en el imponente Estadio de San Mamés. Nunca se sabe qué esperar cuando estos dos conjuntos se enfrentan, solamente la certeza de buen juego, espectáculo y muchos goles.

La última vez que se vieron las caras por la Copa del Rey fue en octavos de final de la temporada 2021-2022, precisamente en San Mamés, con una vibrante victoria de los locales 3 goles por 2, con doblete de Iker Muniain y otro del ahora jugador culé, Iñigo Martínez. Por parte del Barcelona, marcaron Ferran Torres y Pedri.

También, vienen muy bien en Liga los leones, con cuatro victorias en sus últimas cinco salidas, lo que los posiciona en el cuarto puesto de la Liga, empatados con el Atlético de Madrid, aunque con un partido más. El “txingurri” Ernesto Valverde, se enfrentará a su ex equipo, seguramente con algunos malos recuerdos y deseos de amargarle la tarde a Xavi.

El Bilbao, cuando juega de local, acostumbra a salir a tope los primeros 10-15 minutos. Son una tromba, presionando muy arriba, líneas muy juntas y bien replegados atrás cuando se les ataca para aprovechar la velocidad de los hermanos Williams en el contragolpe (veremos si juegan ambos). Desde la grada, el público mete mucha presión, pitando o aplaudiendo cada acción.

El FC Barcelona, por su parte, viene de superar con nota, la difícil salida liguera en el Benito Villamarín, mostrando buen juego, efectividad de cara a portería y una puesta en escena mucho más reconocible que en partidos anteriores. Más allá de la pájara que le permitió al Betis empatar, momentáneamente el encuentro, las sensaciones fueron muy buenas.

Pareciera que Xavi, más allá de algún “retoque”, dará continuidad al once inicial del pasado domingo. Quizás, entre Cancelo en el lateral derecho para que Araujo y Koundé sean los defensas centrales; es probable también, que Joao Félix siga en el banquillo, a menos que el egarense quiera jugar con Joao-Lewy-Ferrán en la delantera, siendo está, una real posibilidad. De esta forma, Lamine Yamal quedaría como revulsivo, si el asunto se complica.

En la mitad del campo, Frenkie-Gundo-Pedri seguirían siendo la apuesta, con Fermín y Sergi Roberto preparados para cualquier eventualidad. La idea es, insisto, darle continuidad a lo visto el fin de semana pasado, no solo con el once inicial, sino con la idea de juego.


El consejo para el FC Barcelona es el mismo que frente al Betis: no permitir que el partido se vuelva un peligroso correcalles, en donde el veloz Nico Williams (si juega), lleve toda la ventaja. Hay que bajar el ritmo y dejar que ellos vean ir y venir el balón con una rápida circulación de pelota, escogiendo muy bien el momento para irse arriba y atacar el área de Unai Simón.


Los centrales suelen ser muy estáticos, por lo que la llegada desde segunda línea de Gundo, Ferran o el mismo Pedri, son oro puro y ahí puede estar la clave del partido. En todas las competiciones, pero principalmente en estos duelos coperos, se suele pagar muy caro las desconcentraciones, desconexiones o “pájaras”, en las que incurre muchas veces el conjunto blaugrana, mucho más cuando se es el visitante.


Pasar a semifinale, sería un plus tremendo porqué se juegan a partidos de ida y vuelta, dando más oportunidad para llegar a la Final.

¡Se enfrenta el Rey de Copas (el Barça) contra el Virrey de Copas (el Athletic Club)! El equipo que avance, tendrá muchísimos números para llevarse, una vez más, el trofeo a casa. Ojalá sean los nuestros.

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