Continúa el “Tourmalet” de partidos para el FC Barcelona. Siete partidos que definiran buena parte de la temporada y que comenzaron el sábado pasado con un amargo empate frente al siempre complicado Rayo Vallecano. Sin hiperbolizar las cosas, el partido de mañana es una auténtica Final por dos asuntos: si el Barcelona pierde, la clasificación a octavos tendrá que jugársela frente al Amberes, un rival en teoría menor, pero que habrá que vencer si o si a domicilio.

Si los cules ganan, asegurarian la clasificación y el primer puesto del grupo, algo que se daba por sentado después de las tres primeras fechas, pero que la inesperada derrota frente al Shakhtar añadió algo de morbo. Si el resultado es un empate, el Barcelona aseguraría su clasificación pero todavía no el primer puesto; echando un ojo, por supuesto, a lo que ocurra en el Shakhtar enfrentando al Amberes, cuyo resultado también podría ayudar a los de Xavi Hernández.

Tanto Xavi como Joao Cancelo, los encargados de la rueda de prensa previa al partido por parte del Barça, coincidieron en que se trata de “una Final” y que frente al Rayo se recuperaron “algunas sensaciones”, más allá de que el resultado no les acompañó. El míster también ha dicho algo muy cierto, ratificado por nuestros amigos de Flashcore: el conjunto catalán es de los que más ocasiones genera no solamente en España, sino en Europa, pero falta convertir partes de esas llegadas en gol.

Ya en materia de juego, Xavi dio algunas pistas con el once titular frente al Rayo. Asumiendo que siendo locales, saldrán con un 4-3-3 de manual. Ter Stegen probará para ver si finalmente podrá estar o no, en cuyo caso, Iñaki Peña sería el titular, junto a una defensa de cuatro formada por Balde, Iñigo, Kounde y Araujo como lateral derecho, vistas las suplencias del francés y el uruguayo el sábado pasado.

Todo parece indicar que la médular será para Frenkie de Jong como mediocentro, Pedri en el interior izquierdo y Gundogan en el derecho; la idea es que el de Paises Bajos reciba entre los centrales y saque el balón jugado…pero si los portugueses saltan sobre él, Gündoğan dará la salida.

Afirmaba Xavi en la rueda de prensa previa, que estar claro que el Porto busca presionar muy alto; habría que ver si mañana van a ser igualmente valientes para hacerlo de visitantes. Arriba, las cosas parecieran estar claras para Joao Félix, Lewandowsky y Rafinha; quizá intentando que Rafinha, al buscar por dentro como suele hacer, todo el carril quede para Araujo.

Asimismo, al sumarse el brasilero como un interior más, se generaría mucha superioridad en tres cuartos, buscando más control de pelota, más organización alrededor de ella y un reencuentro con lo que es el santo y seña del FC Barcelona: posesiones largas y ataques con paciencia y orden alrededor del balón.

Más allá de las formas, hay un intangible que puede potenciar (o mandar todo a la basura) cuando lo sumamos (o no existe) a la táctica. La intensidad y las ganas de ganar. Hay que salir enchufados desde el minuto uno, sabiendo que una victoria sería un plus de confianza y un envión anímico importante para afrontar con tranquilidad lo que viene en Liga: Atlético de Madrid y Girona, ambos, partidos claves para el devenir del campeonato liguero.

En honor a la verdad, en el partido de ida, el Barcelona tuvo que emplearse a fondo para llevarse los tres puntos y y sabe bien como se las gastan los Varela, Galeno o Taremi. Tal como lo decía Xavi, es un equipo muy bien trabajado. A recuperar sensaciones y sellar ese pase a octavos como primeros de grupo e ir ahora más que nunca partido a partido, con plena confianza en Xavi y la plantilla para que salgan este bache y se logre el primer objetivo de la temporada.

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