Comienza la, hasta ahora, semana más importante del FC Barcelona en esta temporada. Partido de vuelta de los cuartos de final de la Liga de Campeones y visita al Santiago Bernabeu el fin de semana en lo que será, prácticamente, la “Final” del campeonato nacional de liga. Paris Sant Germain y Real Madrid, dos clubes que no son, precisamente, “amigos” del Barça.

Pero primero lo primero, el conjunto blaugrana dio la campanada ganando la semana pasada con autoridad en el Parque de los Principes, tres goles a dos y dejando la eliminatoria completamente de cara. Ahora, el Estadio Olímpico de Montjuic se viste de gala para recibir el partido de vuelta y las expectativas están por las nubes.

Hay novedades en ambos equipos, Luis Enrique recuperará a Hakimi en el lateral derecho, lo cual es indudablemente un plus para los parisinos, tanto en defensa como en ataque. Xavi, como ya se sabe, no podrá contar ni con Sergi Roberto ni con Christensen, así que habrá que hacer de tripas corazón para alinear un mediocentro con garantías.

La última visita del conjunto francés al Barcelona se saldó con aquel terrorífico 1-4 con triplete de Mbappe, eran los octavos de final de la Liga de Campeones. Esta vez será distinto, pues el PSG perdió hace ocho días en su casa y llegan necesitados a este encuentro; no solo juegan contra el Barça, sino contra la grada, el tiempo y el resultado previo.

Sin duda saldrán a atacar, como decía Xavi en la rueda de prensa “no conozco un equipo de Luis Enrique que no salga al ataque”. Sin embargo, es poco probable que lo hagan en modo “kamikaze”, pues si el Barcelona les enchufa uno de entrada, todo se pondría ya muy cuesta arriba. Eso si, seguro, presión asfixiante arriba buscando el error. Cuidado.

Xavi tiene clara la hoja de ruta, hay que tener el balón y también salir atacarles sin especular, en ningún momento, con el resultado. Relajarse simplemente con tener el balón y dejar que el tiempo pase es un coctel peligrosisimo que puede poner en riesgo toda la eliminatoria. La consigna debe ser ganar el partido a como de lugar.

Es de esperar que ahora Hakimi y Dembele intenten hacerle un “dos-uno” a Cancelo. Cubarsí y Pedri deberán estar atentos para ayudarle. A Mbappe lo vimos en la ida tirado hacia el centro, gravitando como un media punta, mientras Nuno Mendes se adueñaba del carril izquierdo con mucho peligro. “Lucho” probablemente repita esa fórmula.

No está claro si Xavi pondrá a De Jong o a Gündoğan como el medio centro, parece más probable que sea el holandés para no quitar peso al ataque. De ser así, el escenario indeseado sería que el Barça tenga que correr para atrás porque no está Christensen el cual aporta equilibrio a las transiciones, metiéndose en el centro de la defensa.

Así como Carlo Ancelotti puso en jaque al City, colocando a Vinicius y Rodrigo para que corrieran al espacio cada vez que el Madrid recuperaba el balón, de la misma manera, Luis Enrique podría plantear un escenario en donde Mbappe y Dembele, tras cualquier recuperación de balón, se lancen como flechas al ataque.
Eso provocaría que los locales tengan que correr para atrás muchas veces, generando caos y desorden. Por eso es indispensable presionar al receptor tras pérdida y referenciar bien a Mbappe y a Dembele para que no te maten en velocidad.

Los de Xavi, salvo los primeros diez minutos de la segunda parte, lograron esto con mucha eficacia en el partido de ida.
¡Duelo de titanes! Los blaugranas tienen la mitad del mandado hecho, ahora hay que concretar con otros noventa minutos de equipo grande. Mbappe y Dembele tienen ánimos de revancha, pero como dijo el mister en referencia al ex blaugrana, “que la grada lo reciba como quiera”. Cúmplase. El Estadi tiene que ser una caldera.

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