Partido loco (otro) del FC Barcelona en el Nuevo Estadio de Los Cármenes, tirando de carácter y empatando un partido que se debió haber ganado, si no fuera porque el VAR decidió añadirle (más) polémica, en un encuentro donde los cules fueron de menos a más. Tal parece que esta Liga, de ganarla el Barça, tendrá que ser venciendo a los dieciocho rivales restantes, a las controvertidas (por no ser grosero) decisiones del árbitro/VAR y las apariciones fulgurantes (precisamente frente a los cules) como las de Bryan Zaragoza.

Y es que fue la noche de un jugador que si bien ya había mostrado sus cualidades en las jornadas anteriores, hoy Bryan Zaragoza fue una mezcla random entre Garrincha, Samuel Eto’o y Neymar en su prime. Le bastaron 18 segundos, si, leyeron bien, 18 segundos, para colocar el 1-0 en el marcador, tras un mal control de Gavi y un bote extraño que engañó a Ter Stegen, ¡Todavía había aficionados buscando su asiento y ya el Granada estaba por delante!

El gol afianzó el plan de juego de los locales, pero también despertó a un Barça herido en el amor propio. El Granada, fortalecido por el resultado momentáneo, se acomodó aún mejor con su línea de cinco atrás y otra de cuatro por delante, esperando recuperar la pelota para buscar el uno contra uno en la contra. El equipo catalán tocaba y tocaba, a veces un poco terco en sus ataques por el centro, donde se acumulaba muchísima gente de un equipo y otro.

Gavi y Joao Félix acariciaron el empate, pero el arquero local, André Ferreira, también decidió ponerse el traje de Súper Héroe, frustrando, vez tras vez, cada ocasión del conjunto de Xavi. Y cuando parecía que el empate era inminente, Bryan recibe al espacio un balón, le hace un traje a Jules Koundé, sí, al mejor central de LaLiga (estadísticas en mano) y uno de los mejores del mundo, lo saca a pasear, que si para dentro, que si para afuera y a cobrar otra vez, 2-0.

Xavi, los jugadores, la fanaticada del Granada y el mismo Bryan, no daban crédito a lo que estaba ocurriendo en el rectángulo de juego. Ahora, a este Barcelona se le podrá criticar muchas cosas, pero lo que es inédito, desde hace muchos años en este club y tiene de sobra el Barça de Xavi, es una capacidad de resiliencia y carácter para superar situaciones adversas muy grandes.

Cuando todo pintaba para el ridículo y una noche granadina para la historia, recogió Lamine Yamal un rebote y puso el 2-1, convirtiendose en el jugador más joven de LaLiga en marcar un gol y poniendo el cimiento de otra posible remontada; así terminaron los primeros 45′.

La segunda parte arrancó con el conjunto culé enrabietado, valiente y otra vez daba la sensación de que el gol tarde o temprano llegaría; o “los” goles, pues las estadísticas de Flashcore nos decían que un Granada – Barcelona es señal de un partido con muchos goles.

Pero otra vez, entre André Ferreira y las ocasiones desaprovechadas del Barcelona (como una muy clara de Ferrán Torres), los nervios empezaban hacer mella en los catalanes, sin embargo, nuevamente hizo acto de presencia esa rebeldía para no dimitir antes de tiempo y en un centro medido de Alejandro Balde, entraba Sergi Roberto (¡Si, Sergi Roberto!) como una exhalación para poner el empate en el marcador y con chances de sobra para buscar los tres puntos… no sin antes intentar don Bryan Zaragoza el hat trick con un trallazo al larguero que dejaba fría a toda la parroquia culé. Si ese chico llega a marcar el tercero, lo sacan a hombros de Los Cármenes.

Pero este Barcelona, aún con muchas carencias en su juego y un montón de cosas por mejorar, es tremendamente peligroso porque es puro corazón… y cuando las piernas fallan y el talento escasea, hay que tirar de ganas de ganar, no hay otra. Centro medido de Joao Cancelo a la olla (que pasa lejísimo de un Ferrán Torres en milimétrico fuera de juego), el cual recoje el otro Joao y marcaba el 2-3, inapelable, justa y merecidísima remontada del único equipo que de verdad fue a por la victoria…hasta que otro enemigo externo, el VAR, tiró una más que discutible línea poniendo en fuera de juego a Ferrán y anulando el gol de Joao Félix por dicho fuera de juego.

Atraco total, si bien Ferrán Torres estaba en (dudoso) fuera de juego, el centro pasó muy lejos de su cabeza y no intervino ni obstaculizó en nada al defensor del Granada, pues el portugués Joao Félix, llegaba desde segunda línea, perfectamente habilitado, y marcaba el gol. Pero nada, el señor árbitro César Soto Blanco (perdón, Grado), ni siquiera fue a revisar la jugada y desde la sala del VAR tampoco le dijeron nada, cuando debieron indicarle que fuera él mismo a revisar la jugada para chequear si Ferrán intervenía o no.

Sigue invicto Paco López cuando enfrenta de local al Barcelona, y el Granada suma ya una racha inédita de cuatro partidos sin ser derrotados por los catalanes, al mismo tiempo que el FC Barcelona tiene al señor César Soto Blanco (digo, Grado) como único árbitro con historial negativo.

Cuando le pita a los catalanes, mayormente empatan o pierden…casualidades futboleras, no me hagan caso. Pero, así mismo, los de Xavi Hernández siguen invictos en todas las competiciones y dan la sensación de que, si bien tienen debilidades, no es muy fácil meterles mano y tienen una multiplicidad de recursos para hacerte un gol. Injusto empate, pero muy buenas sensaciones.

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