Y cuatro años después, el FC Barcelona volverá a jugar unos cuartos de final de la Liga de Campeones, después de vencer 3-1 al Napoli en la montaña mágica de Montjuic. Un partido que, sin ser nada estridente, si fue lo suficientemente serio para aguantar a los italianos y dar el Do de pecho para acceder a cuartos.

Y como en otras ocasiones le hemos criticado algunas decisiones, hoy hay que aplaudir la puesta en escena del entrenador, Xavi Hernández. Trazó un plan, buscó los actores necesarios para ejecutarlo y le salió a la perfección…más allá de que seguramente alguno tiró de sus cabellos al ver en el once titular a Rafinha, pegado a la banda izquierda.

Pero el egarense tenía un plan y puso a Fermín como una especie de “falso 9”, pululando entre líneas y atacando el espacio cuando le fuere posible y se volvió un verdadero dolor de cabeza para los defensas napolitanos pues era indetectable, aparecía por todos lados. Además, puso a Rafinha para que atacara el carril central del lado izquierdo y salió de diez.

Por otra parte, Lamine estaba dando muchísimos problemas a su marcador y Pau Cubarsí, en su debut en la máxima competición continental, estaba dando un “master class” de cómo debe jugar un central en un equipo top. Salió el Barça a comerse al Napoli, intenso, saliendo rápido a la contra, presionando muy arriba y solidario tanto en defensa como ataque.

Una buena triangulación entre Rafinha, Lewandosky y Lamine, terminó en un remate desviado del crío pero avisaba a los italianos que los blaugranas querían meterse en cuartos. El plan estaba saliendo tal como Xavi quería, pues Fermín iba y venia, aparecía y desaparecía sin que ninguno de los italianos pudiera pararle los pies.

De hecho ya había tenido dos ocasiones para abrir el marcador, una de ellas con un pase de más de 30 metros de Cubarsí, que lo firmaría el mismísimo “Magic” Johnson. Pero, casi siempre, a la tercera va la vencida y así fue en este ocasión. Jugada coral de los cules, pase en profundidad para Rafinha, Lewy la deja pasar y Fermín remacha a la red. Lindo gol.

Oshimen quedaba vez tras vez en fuera de juego y el Napoli empezaba a entrar en desesperación. Un par de minutos después de la apertura del marcador, otra vez recibe Rafinha, engancha para adentro pero su remate fue al palo…Cancelo venía cómo una tromba desde atrás y recogió el rebote para clavar el 2-0, corría apenas el minuto 17.

El Barça sacó un poco el pie del acelerador buscando un poco de aire después del comienzo frenético del partido, lo que aprovecharon los de Calzona para venirse arriba aunque sin inquietar demasiado la portería defendida por Ter Stegen. Pero en esas cosas del fútbol, el Napoli en una jugada inocente y totalmente fuera de contexto, ponía el descuento.

Politano pasó como Pedro por su casa en el flanco defendido por Cancelo y Gundo no persiguió a Rrahmani, el cual definió muy bien el centro desde la derecha y a cobrar. Pareció acusar el gol el cuadro local porque pudo Di Lorenzo, al filo del descanso, empatar el partido,pero Ter Stegen sacó una mano brutal cuando el cabezazo ya buscaba portería.

Y así, empezó el segundo tiempo porque Kvaratskhelia mandó un zapatazo en la frontal del área que Ter Stegen sacó con la vista; daba la sensación que si ponían la repetición, el balón entraba. Y cuando la cosa pintaba para enrredarse Xavi, volvió acertar sacando a un extenuado Fermín, después de un partidazo y metiendo al Capi, Sergi Roberto.

También, entró Oriol Romeu por Christensen porque parecía tener molestias el danés, desde el primer tiempo. Sergi entró enchufadisimo al verde, pues el Barça se ordenó mejor, Gundo pudo colocarse más arriba y volvió la calma y el control del partido. Rafinha, el mismo Gündoğan e incluso Lewy pudieron sentenciar la eliminatoria, pero Meret lo impidió.

Después, fue Lamine con una rosquita marca de la casa el que pudo bajarle el martillo a la eliminatoria, pero se fue ancho por poquito. El Napoli se sacudió un poco la presión y Lindstrom metió un cabezazo prácticamente debajo del arco que todavía no se entiende como no fue gol..bueno, puede ser la suerte de Campeón, del Barcelona, ¿por qué no? Metió Xavi a João Félix y eso terminó por bajarle los ánimos a los visitantes. Sergi Roberto confeccionó una hermosa pared con Gundo y le cedió el balón a Lewandowsky para que marcara el tercero de la noche y sentenciara, ahora sí, la eliminatoria. Y ojo, porque de aquí en adelante, ya todo es ganancia. Los cules ya esperan rival para cuartos.

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