Xavi Hernández fue, como jugador, uno de los mejores mediocampistas de la historia. Control, cerebro, posesión y posición. Lo tenía todo. Era cuestión de tiempo para que pudiera ejecutar su idea en su Barça. Sin duda, la ‘sala de máquinas’ terminó siendo protagonista en la temporada.

Como entrenador, el de Tarrasa se alejó del 4-3-3 tradicional y posicional, y se ‘casó’ con un sistema muy variable, donde la posición de sus medios depende de dónde y quién tiene la pelota. Ahora, no fueron 3 centrocampistas. Xavi decidió poner a cuatro jugadores para poblar esa zona del terreno.

Primero, Busquets. Su mimado. El ‘5’ “que confundió al fútbol mundial”, según definió Juan Román Riquelme. Sergio sufrió mucho en la soledad. Como pivote, casi impecable en la salida de la pelota, pero no tenía un socio cerca para darle una mano en esa tarea. Después, en el retroceso, una vez que el Barça perdía la pelota, geralmente salía en la foto.

¿Qué decidió Xavi? Acompañarlo. Entendió que la soledad de ‘Busi’ lo estaba castigando. El entrenador blaugrana agregó un mediocampista y formó el famoso ‘cuadrado’. Pedri, Gavi y Frenkie De Jong fueron los elegidos para arropar al capitán.

Como el cuarteto sano y siendo titular, el Barça tuvo su mejor versión. Fueron clave en el título de La Liga y ni hablar en la exhibición de la final de la Supecopa de España ante el Real Madrid.

Busquets y De Jong se complementaron en la salida del balón. Lo que faltaba en uno, el otro lo completaba. Después, el creativo Pedri y el luchador Gavi. El canario y el canterano fungían, en muchas ocasiones, como llegadores.

Segunda línea

Cuando faltó alguno de los titulares, el ‘cuadrado’ no funcionó. Ante la ausencia, sobre todo, de Pedri y De Jong, el equipo dejó de ser vistoso y, por el contrato, le costó un mundo generar ocasiones y controlar los partidos.

Franck Kessié fue uno de los más utilizados como recambio. El marfileño disputó 42 partidos, la mayoría viniendo de la banca. Fue intermitente, de menos a más. Su mayor aporte fue el gol que anotó en El Clásico del Spotify Camp Nou que le dio la victoria al Barça, importante para mantener la distancia en La Liga. Después, le costó mucho acercarse al nivel de los titulares. Por algo es una de las fichas que Xavi está dispuesto a dejar ir en el mercado de verano.

Luego, lo más parecido a Pedri, quien se perdió 20 partidos de la temporada por lesión, fue Pablo Torre. El cántabro, para sorpresa de muchos, no contó mucho para el entrenador. Entre lo informativo y especulativo, la razón estuvo entre lo extrafutbolístico y lo contractual. Mucho se hablaba de la vida del joven jugador fuera de las canchas y de una cláusula en la que el Barça tenía que pagar en caso de que disputara X cantidad de minutos. Las famosas variables.

Después, Sergi Roberto rotó entre lateral derecho y mediocampista. Estuvo mucho tiempo lesionado y no hubo mucho margen para su evaluación. Eso sí, en el termómetro del hincha siempre saldrá señalado.

El balance

Xavi creció como entrenador durante la temporada. Entre errores y decisiones cuestionables, también tuvo muchos aciertos. Por algo fue campeón de La Liga y Supercopa de España. Lo que nadie puede negar es que metió mano en la táctica y, sorpresivamente, se atrevió a tocar sus sistema. El cuadrado del mediocampo fue su tesoro.

Por Yair Ruiz

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *