Vibrante partido el que se vivió en el Estadio Olímpico de Montjuic este domingo y que se saldó con victoria del FC Barcelona 2-1, no sin sudar tinta para poder llevarse los tres puntos. Sorprendia Xavi colocando a Cancelo como lateral izquierdo, Araujo en el derecho y Kounde con Iñigo en eje central.

Gundo ejercía de mediocentro, flanqueado por Fermín y por Pedri, mientras que arriba, Joao Félix, Lamine Yamal y Lewandowsky eran los encargados del ataque. Apuesta valiente del egarense, que se fue al traste en los primeros 17 segundos. Sí, leyeron bien, a los 17 segundos; el Barcelona comenzó el partido sacando del medio, centro al área rival buscando la segunda jugada y en el rechace, Gundogan pierde inocentemente el balón, abren para la izquierda, centro para Samu y a cobrar, 0-1.

Otro gol encajado, luego de una cadena de errores, donde se dan demasiadas facilidades al rival y dejan ver un preocupante estado de forma de algunos jugadores del primer equipo. Y nada, a picar piedra, otra vez. Y si pensábamos que solo había sido un fallo de concentración y que el equipo reaccionaria rápido, estábamos muy equivocados.

El cumpleañero Joules Kounde estaba sufriendo mucho con el delantero del Alavés Samuel Omorodion, el cual, minutos después quedaba mano a mano con Marc André Ter Stegen, pero enviaba el balón fuera; y en otra contra bien elaborada, disparaba con mucho peligro al primer palo, pero el alemán estuva atento… estábamos viendo un esperpento de partido por parte del Barça.

Joao Félix lo intentaba y se echaba el equipo al hombro, pero era más un querer y no poder. Lewy no influía para nada, Lamine también estaba muy solo y los blaugranas notaban la ausencia de un pivote genuino, pues Gundo, aunque daba salida, no aportaba equilibrio, ni en la recuperación ni en el retroceso. El Alavés seguía llegando con mucho peligro con un Jon Guridi crecidisimo y un Samu que cada vez que pisaba el área ponía el terror en el cuerpo a toda la parroquia culé.

Los pitos también estaban bajando sonoramente de las gradas, viendo la poca fluidez de juego y el (corto) resultado hasta ese momento…a perro flaco, todo son pulgas. En el minuto 32′ y varias ocasiones de peligro después, Xavi envió a Kounde al lateral derecho para poner a Araujo en el centro; Con ese cambio posicional, Samu, que parecía Marco Van Basten, desapareció del partido y Guridi, que parecía Garrincha, también empezó a perder influencia y a desconectarse del juego.

Aun así, el marcador al descanso reflejaba un duro 0-1, no tanto por el resultado momentáneo, sino por lo que se estaba viendo sobre el césped, un Barcelona totalmente desquiciado. Los primeros minutos del segundo tiempo mostraban un Barça mucho más enchufado, peligroso y un Alavés cada vez reculando más y más, pero sin renunciar al ataque. Sin embargo, los de Xavi tampoco estaban generando ocasiones claras, más allá de un centro tras otro, buscando a quien sea…

Y el acoso dio sus frutos, subió Joules Kounde por la banda derecha y puso un precioso centro para que Robert Lewandowsky sacara un cabezazo como los de antaño, 1-1 y a empezar de nuevo. Más allá del merecido empate, los cules parecieron acusar el cansancio y volvieron a entrar en un bache en donde no había ideas, ni juego, solo centros la olla y que Dios nos ayude; pero Xavi metió mano, sacando a Joao Félix y dando entrada a Ferrán Torres. También, salió Kounde, entró Rafinha y se fue Fermín para que entrara Alejandro Balde.

Lo que el míster buscaba era obvio: Cancelo pasó al lateral derecho, Balde por la izquierda y Rafinha como interior. Mientras que, Ferrán estaba junto a Lewandowsky en el centro del ataque. Eso permitió que Lamine estuviese más liberado, pues Cancelo hacia la banda y Rafinha también se sumaba, generando un tres contra dos por ese lado. Paradójicamente, un buen balón al espacio por la otra banda para Ferrán, ocasionó que lo derribaran en el área y penalti para los cules.

Asumió la responsabilidad Lewandowsky y con un poco de “suspense” ponía el 2-1. El Alavés no se rindió y tuvo un par de oportunidades más para volver a empatar el encuentro. Al final, el marcador no se movió. Triunfo muy importante para los catalanes, pero aun estamos muy lejos de competir como se debe; afortunadamente, llega el parón de Selecciones, lo que permitirá desconectar por casi dos semanas y dar aire a Xavi para seguir trabajando en la búsqueda de soluciones que permitan afrontar con garantías lo que viene.

Y lo que viene es un “tourmalet” en donde habrá que dar el Do de pecho para sellar la clasificación a octavos de final de la Liga de Campeones, como primeros de grupo, de ser posible y no descolgarnos de los líderes en la pelea por renovar la chapa de Campeón en La Liga. Lo mejor, la victoria y el parón… Lo peor, aun las sensaciones no son buenas y el tiempo apremia para encontrar soluciones; urge más que nunca la unidad dentro de la parroquia culé, seguir confiando en el trabajo de Xavi Hernández y su equipo.

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