Importante victoria la conseguida en el Estadio Olímpico de Montjuic por parte del FC Barcelona 1-0, frente al Real Club Deportivo Mallorca en la apertura de la jornada veintiocho del campeonato nacional de Liga. Otra vez, La Masía sale a dar la cara en un partido en extremo importante para los intereses blaugranas.

Las irrupciones de Lamine Yamal y de Pau Cubarsí en el primer equipo son una bendición para las maltrechas arcas cules. Pero, además estaban Fermín López y Marc Guiu, los cuales aportaron, su granito de arena en una muy trabajada, pero merecida victoria, antes de recibir al Nápoles el martes, por la vuelta de los octavos de final de la Liga de Campeones.

El once fue el esperado, con Iñigo Martínez y Pau Cubarsí como pareja de centrales, pero con las sorpresas de Marc Guiu como centro delantero y de Raphinha como interior. Lo justo sería decir que entre Cubarsí, atrás, y Lamine, adelante, los entrenados por Xavi Hernández pudieron llevarse el triunfo ante un batallador conjunto bermellón.

No pasaba mucho en el partido, el ritmo era lento, el Barça parecía sin ideas y tampoco el Mallorca llevaba verdadero peligro sobre la meta del Capitán, Marc André Ter Stegen, que cumplía 400 partidos defendiendo el arco culé.

Pero, en esas ráfagas que los cules suelen tener en los partidos, Raphinha recibía un balón al espacio, se adentraba en el área y le cometían penalti. “Penaltito” decían algunos, pero ratificado por el VAR al fin y al cabo, tomó Gündoğan la responsabilidad de lanzarlo.

Pero, Rajkovic le adivinó la intención y el marcador siguió sin moverse; para empeorar las cosas, tuvo que salir Raphinha al minuto 37′ por un fuerte golpe en el tobillo. Entró Fermín López en su lugar y el Barça mostró más intención.

El pase en profundidad para que le cometieran penalti al brasilero fue de Lamine Yamal. Sin lugar a dudas, era un presagio de lo que vendría después. Otra vez el canterano tomó el balón, se internó en el área y mandó un obus al palo, luego de un manotazo de Rajkovic, impidiendo que fuera un golazo de muy bella factura.

Salieron João Félix (insulso el portugués) y el canterano Marc Guiu, para que entraran Robert Lewandowsky y Vitor Roque. Los minutos avanzaban implacables y los locales necesitaban gol, pues la cosa empezaba a pintar para otro amargo empate.

Pero llegó el minuto 73 y el explosivo Lamine volvió a recibir en la frontal con mucho espacio por delante. Nuevamente, se internó en el área y en lo que parecía ser un calco de la otra jugada, volvió a sacar un zurdazo, pero esta vez, con una dulce rosquita al palo lejano del guardameta.

Rajkovic solo pudo hacer la estatua, 1-0 y explotaban las gradas de la Montaña Mágica; todavía no somos conscientes del talentazo que es Lamine Yamal…¡de La Masía para el mundo!

Eso sí, habrá que mejorar la puesta en escena el martes porque el Nápoles que viene, será un equipo muy diferente al que vimos en la ida. Nos jugamos más, mucho más, que simplemente el pase a cuartos de final de la Liga de Campeones. Pero en esta jornada, al menos en esta, los tres puntos se quedaron en casa y momentáneamente, el segundo puesto.

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