En un partido que hemos visto un millón de veces, el Barcelona Atlètic termina empatando a un gol con el Arenteiro en el Johan Cruyff. El Real Club Deportivo de la Coruña ha ganado su partido y aprovecha el tropiezo del filial para sacarle tres puntos de ventaja en la lucha por el ascenso directo a la división de plata del fútbol español.

Decíamos que es un partido que hemos visto mil veces en el fútbol porque el Barcelona dominó de principio a fin el partido, pero no lo cerró cuando pudo y en una jugada aislada, el Arenteiro se lo empató. Tampoco acompañó la suerte porque el palo, hasta en tres ocasiones, impidió el gol de la ventaja.

Un par de jugadas polémicas que bien pudieron ser penaltis, tampoco echaron un cable hoy a los de Rafa Márquez. Pero esta categoría es así, no te perdona ni en tus mejores días y el filial deberá seguir luchando, si es que quiere ascender directamente sin tener que jugar el siempre complicado play off de promoción.

El partido empezó tal como terminó, con el Barça mandando en el juego y en el balón, con un Casadó omnipresente, jugando de mediocentro, de lateral e incluso sumandose al ataque como media punta, una barbaridad. El partido también propició la irrupción de un Alexis Olmedo, en el Barça desde pre benjamín, pero hoy con un partido consagratorio.

Y es que, en un debut redondito, la estaba bordando en el centro del ataque, pero además, en pleno asedio del Barcelona Atlètic puso el 1-0 a la salida de un corner. Corría el minuto 36. Mikayil Faye estaba hoy jugando de lateral izquierdo y Mamadou Mbacke haciendo pareja con Olmedo. Se adelantaban, entonces, los de Rafa Márquez con todo merecimiento.

El Arenteiro, uno de los equipos revelación de la Primera RFEF, no daba señales de vida, más allá de alguna escaramuza. Un par de minutos después del primer gol, pudo Marc Bernal marcar de cabeza un golazo, pero el balón no quiso entrar; el mediocampista era otro que se estaba saliendo en el partido. Detallazos de mucha calidad, de jugador top.

Así terminaban los primeros 45 con la sensación de que el Barça pudo (y debió) liquidar el partido para no dejar ninguna chance a los visitantes. Las gradas del Johan Cruyff contaron con la mejor entrada de toda la temporada, con más de 3.600 personas apoyando al filial; entre ellos, Rafa Yuste, Deco, Bojan Krkić y José Ramón Alexanco.

Metió un cambio el Arenteiro buscando más mordiente en ataque pero el comienzo de los segundos 45 solo hacía presagiar que tarde o temprano llegaría el segundo gol de los blaugranas. Pero, como el fútbol es así, Jordán remató al larguero, cuando los visitantes no transmitían nada y eso pareció despertarles.


Pau Víctor se vistió de Gundogan y metió un hermoso pase al espacio, pero Naim García no pudo en el mano a mano. Y las que no haces, te las hacen. Llega en el minuto 61, el primer corner en todo el partido para el Arenteiro y Manín remacha a la red, 1-1. La única ocasión de verdadero peligro hasta ese momento y subía el marcador.
El Barça lo siguió intentando hasta el final, primero Marc Bernal y luego el recien ingresado, Guille Fernández, pero entre las pérdidas de tiempo y los nervios, el partido terminó en tablas. Mención aparte para Guille que entró enchufadisimo al partido y dejó muchos detalles de jugador diferente. Menuda puesta en escena, al igual que Alexis Olmedo. Nada que reprocharle a los chicos, a no ser que faltó el gol de la victoria, pero, aunque el Depor prácticamente no falla, no se pierden las esperanzas del ascenso directo. Grandisima temporada del filial y gran trabajo de Rafa Márquez y todo su staff. Esto sigue y la ilusión permanece intacta.

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