Buen partido y muy buenas sensaciones del FC Barcelona en Vitória (1-3), contra a un Alavés que dio la cara frente a su público. Sorprendió Xavi colocando a Christensen como medio centro y liberando un poco más a De Jong para que se juntara con un Pedri cerca del área rival, dando apoyo a Gündoğan en el último pase.

También, fue valiente el egarense al dar nuevamente la titularidad al juvenil Pau Cubarsí, el cual tuvo que fajarse varias veces con el peligroso Samu Omorodion. Sin arrollar al rival, ni practicar un fútbol caviar, los blaugranas se llevan tres puntos muy valiosos porque la siguientes dos fechas pueden determinar el devenir del campeonato.

Si el FC Barcelona no puede levantar ningún trofeo esta temporada, ciertamente se va a llevar dos joyas para las próximas 16-17 temporadas, sin exagerar, en los nombres de Lamine Yamal y de Pau Cubarsí. Es que es una salvajada lo que juegan estos dos y sacamos pecho porque son “Made In” La Masía.

Lo crean o no, el partido empezó exactamente igual al de la primera vuelta: sacan de el medio, el Alavés se planta en el área y penalti de Cubarsí, ¡a los 15 segundos de haber empezado! Afortunadamente, la jugada fue anulada por fuera de juego previo; pero fue una advertencia, pues, una vez más, un error defensivo nos ponía a caminar por la cornisa.

Poco a poco, el Barça se fue metiendo en el partido, mejorando la concentración, con una circulación rápida del balón, dominando aunque sin generarle mucho al Alavés. Volvieron los locales a meterles el miedo en el cuerpo a los cules, con un remate de Samu, pero afortunadamente la sangre no llegó al río.

Clamabamos por la aparición del “9”, y apareció no más. Robert Lewandowsky recibió en la frontal un muy buen pase de Gundo, el control se le fue algo largo, pero ante la salida del portero, metió una picadita preciosa para colocar el 0-1. Por lo que se estaba viendo hasta ese momento, gol merecido, pues dominaba el juego e imponia condiciones.

Acusó el golpe el Alavés, lo que aprovechó el Barcelona para controlarlo con rondos que, por momentos, nos recordaban viejos y buenos tiempos. Antes de irse a los vestuarios, pudo Guridi empatar el partido, pero Iñaki Peña sacó una mano salvadora…parece que no podemos terminar al menos un tiempo sin el blooper de costumbre.

El segundo tiempo desató un vendaval de acciones, de goles y de emociones, a las cuales respondió de muy buena manera el conjunto culé. Cuatro minutos habían pasado de la reanudación, cuando Pedri se inventa una pase a lo “Magic Johnson” para Gündoğan, que entraba desde segunda línea y metía una hermosa volea para colocar el 0-2.


Es importante destacar que, la jugada del gol empezó con una “delicatessen” de Lamine, haciendo que iba a recibir el balón y dejándolo pasar para salir a la contra. Pero, estaba el Barcelona prácticamente todavía celebrando el gol, cuando el Alavés saca de el medio y Samu pone el 1-2, haciendo revolotear los fantasmas del Villarreal.


Como era de suponerse, se vino arriba el Alavés, animados por los suyos, y entró el equipo culé en su clásica crisis nerviosa, poniendo en peligro lo hecho hasta ese momento. Respondió Xavi, metiendo a Vitor Roque, el cual, otra vez, en su primer disparo, la pelota terminó en el fondo de la red. 1-3 y parecía que ahora sí le bajaban el telón al encuentro.


Pero, en una jugada fortuita, “o tigrinho” se llevaba la tarjeta amarilla por un manotazo y luego, en un inexistente planchazo, Martínez Munuera le sacaba la segunda tarjeta amarilla. Viendo la repetición, el brasilero no le toca pero al ser la segunda amarilla y no roja directa, el VAR no podía entrar a revisar la jugada. ¡A la calle!


Tuvo que aguantar más de veinte minutos el Barça con uno menos, pero lo hizo con decencia, teniendo la pelota y no dejándose arrollar por el local. Al final, victoria 1-3 y a esperar lo que pueda ocurrir estas dos semanas con los líderes de la Liga porque seguro recortamos ventaja.

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