Otra gran victoria del Barça Atlètic en el complicado campo de la Ponferradina un tanto por tres. Triunfo trabajado, pero muy meritorio y con el cual ponen pie y medio en la cita para jugar el Play Off de ascenso a la división de plata del fútbol español e incluso se permiten soñar con el ascenso directo, a la espera de lo que haga el Deportivo de la Coruña.

Ni bajas por lesión y/o suspensión, ni subidas al primer equipo, ni cansancio, ni historias, el conjunto entrenado por Rafa Márquez ha puesto la directa hacia un ascenso que cada vez se percibe más cercano y lo hace practicando un fútbol sencillo, reconocible y no exento del tan mencionado “ADN Barça”.

Era importante calibrar cómo reaccionaba hoy el filial, después de la dolorosa derrota de la semana pasada y realmente ha aprobado con nota. Rafa Márquez ha puesto prácticamente toda la carne en el asador en el Estadio Municipal “El Toralín”, en Ponferrada, asaltando así, el feudo de un rival directo en la lucha por jugar los play off.

La Ponfe empezó intensa, como suele ser habitual en su campo, pero el Barça estaba bien paradito y temprano empezó a recoger los frutos. Pau Víctor, el a partir de esta jornada, flamante “pichichi” de la Primera RFEF con diecisiete tantos, recuperó un balón gracias a la presión alta y con una linda vaselina rubricó el 0-1. Gol de bella factura, gol de “pichichi”.

Pero los locales devolvieron rápido el golpe, pues si a los 10′ se ponían en desventaja, a los 17′, y a través de un corner, volvían a equilibrar el encuentro. Será una asignatura pendiente para Rafa Márquez y su staff de cara al play off las jugadas a balón parado porque no es la primera vez que el filial concede mucho en este tipo de situaciones.

Mika Faye pudo adelantar nuevamente al equipo catalán, pero el guardameta local se encontró el balón; sin embargo, era la Ponfe la que asumía el protagonismo, sobre todo con jugadas a balón parado. El marcador mostraba 1-1 al momento de irse a los vestuarios, cosa que agradecían los visitantes, pues la sangre pudo llegar al río.

Salieron más entonados los blaugranas en la segunda mitad, apropiandose del esférico, aunque sin generar mucho peligro que se diga. Pero, todo cambió, cuando entró Marc Guiu, ese canterano que parece tocado por la varita de los elegidos, con esa chispa que le se le veía a Ansu Fati antes de las lesiones, con los goles cayéndosele del bolsillo.

Prácticamente al primer balón que tocó, cosa que suele ser habitual en él, por cierto y la mandó a guardar. Pase milimétrico de Marc Casadó, aguanta al defensa con el cuerpo, sale hacia la izquierda y gol, 1-2. Parece fácil lo que hace, pero necesitas “cositas” para marcar ese tipo de goles. Once minutos después, le cometían penalti.

Andrés Prieto, meta local, se lo llevó puesto cuando recibía un gran pase de Unai. Moha ejecutaba a la perfección desde los once metros y el Barça le bajaba el martillo al partido. Todavía tendría el bueno de Marc, chance para mandar un balón al larguero en tiempo de descuento. 1-3 y todo el derecho a seguir soñando con el ascenso directo.
Jugó buenos minutos como titular, el prometedor juvenil, Guille Fernández. Pau Víctor se encaramó al liderato, por ser el máximo goleador de la categoría y Marc Guiu puso el espectáculo cuando la cosa pintaba para complicarse. Tarde redondita para el Barça y ahora a recibir al Tarazona para certificar el pase matemático al play off. Seguimos.

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