Insulso empate a cero del FC Barcelona frente al Athletic Club de Bilbao en un choque marcado por las inoportunas lesiones de Frenkie de Jong y de Pedri. Podía el Barça ponerse a tiro del liderato después de los tropiezos del Real Madrid y del Girona, pero no ha podido ser, incluso el Atlético de Madrid les ha recortado dos puntos.

La expectativa era alta, sobre todo porque los leones, se suponía, vendrían con resaca copera y muchos minutos más en las piernas que los catalanes. Además, uno de sus puñales, Nico Williams, no podía jugar por suspensión. En honor a la verdad, tanto los de Valverde como los de Xavi, tuvieron sus chances para llevarse el gato en alguna, pero al final ha sido tablas.

Empezaron entonaditos los blaugranas, metidos en el partido, conscientes de todos los resultados que les interesaban y moviendo bien el balón. El Estadio de San Mamés era una caldera, como siempre, pero los actuales Campeones de Liga no se arrugaron y tuvieron el control del partido los primeros diez minutos…hasta que empezaron los problemas.

Tal como lo habíamos dicho en la previa, era muy probable que jugaran de inicio Rafinha y Cubarsí en detrimento de Lamine Yamal e Iñigo Martínez, porque el plan era, básicamente, el mismo que frente al Getafe: aprovechar los espacios que dejarían los bilbainos, producto de su presión adelantada y buscar el balón en largo por parte de Pau Cubarsí.

Pero, Rafinha estaba pegado a la línea en vez de picar al espacio y todo el ataque blaugrana se decantaba por la izquierda, buscando poner a Joao Cancelo uno a uno con su marcador. Pero Valverde, zorro viejo, ajustó bien y los locales empezaron a controlar el balón y el partido, llevando el choque al escenario más favorable para ellos: el correcalles.

No lo estaba sufriendo en exceso el Barça, pues Araujo estaba cubriendo bien la espalda de Cancelo y Cubarsí era un titán en el centro de la defensa. Sin embargo, daba la sensación de que el Bilbao estaba más cerca del primero, que el conjunto de Xavi. Luego, cinco minutos bastaron para ver salir lesionados De Jong y a Pedri.

El holandés se torció el tobillo, podría ser un esguince tipo 2 y el canario se fue entre lagrimas con lo que parece una rotura fibrilar, de ser ese el caso, tendría por lo menos para un mes. Con Frenkie, habrá que ver el tipo de lesión para hacernos un idea de cuánto tiempo estará el Barcelona sin ambos; todo indica que en Champions no estarán.

Salió dormido el Barça en la segunda mitad y pudo el Athletic ponerse en ventaja; una pájara de unos cinco minutos en donde prácticamente estuvieron encerrados en su propia área, aguantando el chaparrón. También, el Barcelona lo sufría porque no encontraba con quien salir jugando, una tarea casi siempre llevada a cabo por De Jong.

Christensen no bajaba a recibir, De Jong no estaba y el Bilbao tomaba bien a todos los receptores; tuvo Gündoğan que bajar a recibir para sacar el balón jugado, lo cual era una buen noticia, pues había más fluidez y volumen en el juego pero quitaba peso al ataque. Lewy estaba muy desconectado y Lamine no encontraba algún “socio” en tres cuartos.

Al final, las piernas de uno y otro equipo no daban para más y todo terminó en un amargo empate, incluso para el Bilbao, pues ve como el Atlético le saca dos puntos más en la lucha por el cuarto puesto de la Liga. Otro “match point” desperdiciado para los de Xavi y queda una sensación agridulce después que todo pintaba para dar un golpe en la mesa.
Tampoco se pudo dar alcance al Girona, asaltando el segundo puesto de la competición, y habrá que seguir esperando el desenlace de todo a falta de once jornadas para el final. Pareciera que en esta temporada al conjunto culé siempre le falta un medio para completar el euro, pero …otra semana más al rincón de pensar y a seguir trabajando, no hay de otra.

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