¡Partidazo en el Mini! En un choque cargado de polémica, los dirigidos por Rafael Márquez se llevan un punto muy injusto en casa, pues lo normal es que hubiesen sumado de a tres. La mala suerte, el árbitro y el poco de acierto en los metros finales, han impedido al Barca Atlètic llevarse una merecida victoria; pues nada, a pasar página y seguir trabajando para no descolgarse.

Un rival, el Fuenlabrada, que fue sometido en los primeros 45′ y aun así, terminó solo un gol por debajo. Un muy buen primer tiempo, donde el filial catalán impuso condiciones y mereció mucho más, pero así es esta categoría; queda la sensación de que se han escapado dos puntos en el Estadi Johan Cruyff y que hay todavía mucho trabajo por delante en un equipo con muy buenos jugadores, pero aún faltos de experiencia en estas lides.

Empezaba fuerte el Barcelona con gol de bella factura de Garrido a los 10′, quien tuvo que ser sustituido minutos después por molestias, dando paso al talentoso alemán, Noah Darvich. Garrido estaba siendo el mejor, pero no se vino abajo el filial; Faye se veía muy concentrado atrás, haciendo pareja con Cubarsi, quien entró en sustitución de otro lesionado, Pelayo.

Justo cuando estaba por acabarse el primer tiempo, clara mano de Mika Faye. Sin embargo, antes existió una falta más clara sobre el “Pocho” Román, que el colegiado no pitó. Pero, cuando empataba injustamente el equipo visitante, los de casa reaccionaron espectacularmente, a través del mismo “Pocho”, metiendo un pase genial a Pau Víctor, facturando así su segundo gol de la temporada y poniendo por delante, nuevamente, a los de Rafa Márquez. 2-1 y al descanso.

Cambios en el Fuenla, buscando un empate que conseguiría rápido, no exento, nuevamente, de polémica. Parecía mano clara de un defensa del equipo madrileño que el árbitro no vio, cuando Sotillos, otro defensa del Fuenlabrada, sacó un trallazo de unos treinta metros para volver a empatar el juego. El filial acusó el gol y bajó mucho las revoluciones, dando oportunidad al visitante de venirse arriba.

Entre Marc Vidal y Mika Faye impidieron la remontada ante un Barça que era más un querer, que el poder. Triple cambio del Káiser mexicano, buscando la victoria de filial… y la acarició con una jugada entre Cubarsi y Darvich que aun no se entiende como no fue gol, era gol cantado pero la defensa del Fuenla estuvo providencial. Poco más en el descuento, más allá de un Pau Cubarsi sacando balones del área blaugrana a diestra y siniestra, por arriba y por abajo.

Y sin tiempo para más, el Atlètic vuelve a mascar piedra, ubicándose en la mitad de la tabla y pudiendo quedar un poco más descolgado, dependiendo de los resultados de la jornada. Hay mucho trabajo por delante pero el talento y las ganas están. Seguro que Rafa Márquez y su equipo técnico lo sacan adelante. Próxima parada, el Tarazona.

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