El Barça Atlètic empata a un gol, con un jugador menos, frente al Celta en el Johan Cruyff.

Interesante duelo entre los filiales del FC Barcelona y el Celta de Vigo, ambos con siete puntos al comienzo del partido y necesitados de una victoria para engancharse a los puestos de play off. Volvía Ángel Alarcón en el Barcelona Atlètic, esperando su oportunidad en el banquillo de suplentes y comenzaba el partido con un monólogo de posesión y juego por parte del equipo culé, buscando las cosquillas a un Celta Fortuna bien paradito, esperando su oportunidad, pero sin siquiera oler la pelota.

Tocaban y tocaban los de Rafa Márquez aunque sin la profundidad necesaria, ni claras chances de gol, se nota la ausencia de Aleix Garrido; Marc Casado comandaba el equipo desde la medular, buscando algún resquicio para filtrar pases, sin embargo, el Celta se sentía muy cómodo esperando atrás sabiendo que alguna tendría. Y llegó, una jugada inocente termina en corner, y los celestes, en una muy linda jugada de pizarrón, ponían el 0-1 en el marcador para desesperación de los asistentes al Estadi Johan Cruyff; el cual mostró una entrada más que decente, casi dos mil espectadores.

El gol dejó por unos minutos grogui a los azulgranas e infundió de valentía al Celta Fortuna que pudo haber marcado otro gol mientras el Barça se reordenaba. No llegó la sangre al rio, y en un arreón final terminando el primer tiempo, Héctor Fort se vistió de Joao Cancelo, metiendo un zapatazo para colocar el empate; visto lo visto, justo empate al finalizar los primeros 45′ e incluso el conjunto catalán pudo haberse ido en ventaja porque entre Percán y el Pocho estuvieron a punto de darle vuelta al asunto.

Sin tiempo para acomodarse en el comienzo del segundo tiempo, una entrada a destiempo y con los tacos por delante de Unai Hernández dejaba a los azulgranas con 10, correctamente expulsado. Se ponía el partido cuesta arriba pues los celtistas olían sangre, pero el guardameta blaugrana Marc Vidal se erigia en heroe con varias paradas de mérito; así mismo, entre Cuellar y Román tuvieron sus chances para que el filial catalán se llevara los tres puntos pero la suerte y la falta de puntería no les acompañó esta vez. En un ejercicio de resiliencia, los filiales pactaban un empate que sabe a poco para el Celta Fortuna, pues se pudieron haber llevado los tres puntos a domicilio.

Para el Barça Atlètic es un punto con sabor a victoria porque tuvieron que remar a contracorriente muchos minutos con uno menos. Curiosamente, con diez jugadores, los de Rafa Márquez se crecieron y ofrecieron minutos de mucha calidad. La próxima parada es en San Sebastián frente al filial de la Real Sociedad en las instalaciones de Zubieta, el cual marcha en la quinta posición con 10 puntos, una victoria del Barcelona Atlètic a domicilio, lo metería en la pelea por los puestos de ascenso. ¡A seguir luchando!

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