Llegó la hora de la verdad para el FC Barcelona y para un Xavi Hernández enfrentando, nada más y nada menos, que al París Saint-Germain de Luis Enrique en el Parque de los Príncipes. Una ronda, la de cuartos de final, a la que los cules tenían tiempo sin acceder, pues la Liga de Campeones se había transformado en una verdadera pesadilla blaugrana.

Sin embargo, superada la ronda de octavos de final y luego de un sorteo, al menos en teoría, favorable, las expectativas son máximas por parte de toda la parroquia blaugrana. Sacó la chapa “Lucho” en la rueda de prensa previa, afirmando categoricamente, que él representaba mejor que Xavi, por números y por títulos, el ADN culé. No quiso Xavi entrar al trapo y solo dejó un “ustedes ya saben como es él”.

No estará Hakimi por suspensión y tendrá un verdadero quebradero de cabeza el asturiano para ver quién juega en el lateral derecho. El once está más o menos claro, con la excepción del mencionado carril derecho y en lo táctico de si jugará Mbappe por una banda y Dembele por la otra, o atacaran el mismo flanco izquierdo, uno por la banda y el otro por dentro.

Xavi, por su parte, recupera a De Jong y a Pedri para la causa, así como a Christensen, luego de unos dolores musculares. Todo parece indicar que el danés será titular como mediocentro, pero metiéndose entre los centrales cuando toque defender; es muy probable que De Jong también entre en el once de salida, junto a Gündoğan en el medio del campo.

¿Apostará Xavi con un cuadrado en el medio, incluyendo a Sergi Roberto o Fermín, o pondrá a Rafinha como falso extremo en ataque e interior en el repliegue? Todos los números apuntan a que el brasilero será el elegido para intentar percutar ese debilitado flanco derecho parisino, buscando superioridades frente al improvisado lateral.

El gran peligro para los intereses blaugranas es claro: que Mbappe entre mucho en juego y pueda sacarse algo de la chistera. Para que eso ocurra, los locales deberían tener mucha posesión de pelota, por lo que el Barça debe evitarlo a toda costa; salga con tres o con cuatro centrocampistas, los de Xavi tienen que adueñarse por completo del balón.

El PSG, por su parte, quizá intente salir a atropellar al Barça, presionandolo muy arriba para inducir al error y aprovechar los nervios propios de los primeros minutos. Pero tanto eso, como sus peligrosas transiciones, tienen que ser minimizadas con una alta posesión de balón y una buena efectividad cuando se tenga la primera oportunidad de marcar.

El recuerdo para ambos equipos es, si se quiere, agridulce, porqué los parisinos no superan aquel famoso 61, pues fue una cachetada al orgullo catarí. Pero el Barcelona tampoco olvida que la última vez que se vieron las caras, salieron trasquilados, principalmente por la actuación de la “tortuga” Mbappe.

Quien salga vencedor de esta eliminatoria, aparentemente tendrá un recorrido más “sencillo” hacia la Final. El vencido, seguramente afrontará fuertes turbulencias porque tanto Xavi, como Luis Enrique, han sido muy cuestionados durante la temporada por diferentes razones. Partido de altísimo vuelo, ideal para volver a poner al Barça en el mapa futbolistico europeo.

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