Partido complicadisimo se encontró el FC Barcelona en Son Moix, donde tan solo pudo llevarse un punto, luego de empatar a dos tantos, frente al Mallorca.

Avisaba Xavi qué habrían rotaciones, por lo que Kounde y Lewandosky se quedaron en el banquillo, siendo Iñigo Martínez y Ferran Torres los titulares; pero nada más arrancar, empezaron los problemas. Uno de los que siempre nos salva, Marc-André ter Stegen, tocó de primera para Iñigo Martínez en una salida completamente sin peligro, Martínez no supo si el balón era para Alejandro Balde y Balde no sabía si era para Martínez, en la confusión y tras una serie de rebotes, Muriqi ponía el 1-0 antes del minuto 10′.

Eso, por supuesto, afianzó el plan de juego que el vasco Aguirre traía y que tan bien estaban ejecutando en el campo el equipo bermellón; otra vez, como el fin de semana pasado, a picar piedra desde temprano. El Barça no era que estaba jugando mal, había más desmarque, más movilidad, mayor circulación y rapidez, pero todavía le costaba atacar los espacios. Entre Rafinha y Joao Félix, junto a un incansable Gavi, el equipo culé no paraba de intentarlo frente a un Mallorca muy bien parado y con una grada metiendo mucha presión.

Cuando terminaba el primer tiempo, Rafinha se hace de un rebote, engancha para dentro y saca un trallazo al palo derecho del arquero, golazo; el 1-1 hacia justicia a lo visto en los primeros 45′, pero lamentablemente, no quedaría así porque un balón largo lo aprovechó el canterano mallorquín Abdón Prats para poner el 2-1 y la locura en Son Mix. Daba la sensación, nuevamente, de que el arquero alemán del Barcelona cometía un error porque salió a cortar pero se quedó a medio camino y Prats definió como un crack ante la mirada atónita de su marca, Ronald Araujo.

Se esperaban cambios en el entretiempo pero Xavi no movió tecla, sino hasta el minuto 57′ sacando a Ferran y metiendo a Lewy porque “el tiburón” no tuvo hoy un buen partido, ahogado entre los centrales del rival y prácticamente desconectado del resto del equipo.

Entró también la joya Lamine Yamal y el bueno de Fermín por Oriol Romeu, que estaba amonestado y a la primera que toca Lamine, penalti…bueno, señalado y luego corregido por la sala de VAR para desesperación de Xavi y todo el staff. Pues cuando la cosa se complicaba, Lamine mete en profundidad para Raphinha, centro para Lewy que deja pasar abriendo las piernas y llega Fermín cómo un obus por detrás del polaco para poner el empate en el marcador.

Empate merecidisimo porque el Barcelona realmente había hecho méritos yendo a por el partido.Todavía había tiempo para más, lo pudo haber sentenciado (y remontado) el Barça, pero también lo pudo perfectamente ganar el Mallorca, que tuvo claro desde el principio, cual era su plan y lo ejecutó a la perfección. Se notaba el cansancio en el equipo catalán y las piernas también pesaban ya en los bermellones, que se metieron peligrosamente atrás en los últimos minutos.

Nada que reprocharle al equipo, ni a Xavi, que, hasta cuando no juegan del todo bien, la actitud, pelea y ganas de ganar el partido nunca faltan y eso se aplaude. Próxima parada, el Sevilla, el viernes, seguro será un partido más abierto.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *