Póngame cuarto y mitad….

El mercado futbolístico es uno de los acontecimientos más esperados y seguidos por los aficionados, por su dinamismo, intensidad, variables, giros inesperados, sorpresas inimaginables y frustraciones. En definitiva, un cóctel al que no le faltan ingredientes.

El mercado, también ha evolucionado con los tiempos. Hace décadas, los escasos fichajes se realizaban con suficiente antelación, se producían encuentros en el restaurante cercano a los estadios, donde normalmente el padre o el cuñado del jugador ejercían de representante y por parte del club, acudía el hombre de la cartera. Horas más tarde, firma y fotos ante la prensa y todos a tomar unas copas. El jugador iniciaba la temporada con su nuevo equipo.

Ahora, el jugador está rodeado de padres, cuñados, primos, hermanos….toda una jungla, que más o menos indisimuladamente, espera trincar cacho.  Por encima de todos ejerciendo de reconocida autoridad la figura clave: el representante, que es ni más ni menos, una multinacional que diseña, planifica y dirige la vida futbolística y personal del jugador. Hay representantes más solicitados y respetados que muchas presuntas estrellas y no son pocos los jugadores que desean fichar por la “multinacional” como paso previo a fichar por un club.

El poder de los representantes más reconocidos es tal, que son ellos los que en la mayoría de las ocasiones deciden donde jugará el jugador, por encima incluso de la voluntad de este. Hacen reparto a los clubs como proveedores y se intercambian favores de “fíchame a este, que te traeré a aquel y lograré colocar al que no quieres”. Por llamarle de manera elegante, son partidas de ajedrez en el que el representante es el Rey. 

Es tal el poder que ejercen, que muchas veces van sin escrúpulos y camino de convertirse en un monopolio en el que reforzando o debilitando equipos, pueden acabar decidiendo clasificaciones en las competiciones y no es tema menor. De ahí el especial interés que tienen muchos clubes por mantener relaciones, lo más fluidas y cordiales con esas multinacionales de la representación en cuya estructura piramidal, los jugadores son en la mayoría de los casos, compartimentos estancos o sucursales.

No obviemos que cuando un jugador, sobre todo en el inicio de su carrera, que es cuando el representante más interés pone por hacerlo suyo, accede a una serie de condiciones y que a cambio suele recibir compensación económica por adelantado. Visto lo visto, no tienen sentido las voces de aficionados o algunos medios que ven como un factor negativo, que un club tenga buena relación con representantes en concreto.

Por lo expuesto, a nadie extrañe que un club que necesita un delantero centro acabe fichando un lateral izquierdo y que en el último instante acabe traspasando o cediendo a un jugador que podía parecer buque insignia o icono. Los clubes tienen por objetivo reforzarse de acuerdo a sus posibilidades económicas, aunque no son pocas las ocasiones en que se tira la casa por la ventana, creyendo haber hecho las operaciones del siglo. Generalizar puede parecer injusto, pero en mi opinión, es un croquis que refleja en gran medida la realidad.

¿Cómo ha afrontado el Barça el mercado?

Pues, con el optimismo desbordante de Laporta, las peticiones concretas de Xavi, la racionalidad franciscana de Mateu y el brazo….y el abrazo de Deco con todas las partes implicadas, todo ello con el refrendo de una junta directiva sin el menor afán de protagonismo que sabe trabajar y hablar en silencio y donde lógicamente, se escuchan diferentes músicas.

Hay ocasiones, que un jugador que consideras importante, pierde valor por el peso de las incorporaciones y pasa de imprescindible a prescindible en un abrir y cerrar de ojos. Hay otras situaciones, en las que a lo que no considerabas necesario, lo acabas reclamando como animal de compañía, debido en parte, a los movimientos narrados al inicio de este artículo.

¿Se ha reforzado el Barça?

Todo apunta a que sí, aunque quizás lo más destacable, en mi humilde opinión, es que se han repartido y equilibrado mejor las fortalezas de la plantilla, donde no parece que haya una posición de una necesidad urgente por cubrir, pero sí que por el desarrollo de la competición, estados de forma, lesiones, etc, pueda evidenciarse que alguna esté en realidad cogida con pinzas. La Masía es un bien preciado y de alta garantía y no debe ser solo un recurso ocasional.

El lastre económico, no me llames herencia recibida, llámame “ toma un regalito y ojalá te explote en la cara”, ha vuelto a tener una incidencia decisiva.

No nos liaremos con muchos números, pero si con algunos que nos pueden ayudar a realizar las propias valoraciones, de la herenci….¡perdón! el regalito que nos dejaron, se han reducido unos 300 millones del pico más alto de masa salarial, que actualmente está en torno a los más o menos 480 millones. En el límite salarial, muy ligeramente excedido más o menos unos 2 o 3 millones, pendiente del ajuste preciso.

Hay que poner en valor que se ha fichado por 3,4 millones, siendo después del Athletic Club, el club que menos ha gastado y con unos salarios de 42 millones, muy alejados de las cifras estratoféricas de la época delirante de Bartomeu. Estos indicativos, nos conducen al 1×1 en temas de Fair Play y recuperan la “normalidad”.  Los clubes deben tener sus propios controles internos que le blinden de cualquier locura “ebria” de sus dirigentes, pero está bien que haya un órgano controlador y regulador como la Liga que lo acentúe y alerte, pero el gran error de este organismo, además del narcisismo de su presidente, es la rigidez e inflexibilidad de sus normas ante cambios de escenarios evidentes, la incapacidad de dar respuestas eficientes y la necesidad de suprimir un sinfín de normas que conforman un libro insufrible. 

Desde el punto estrictamente deportivo, no se descubrirá nada, que la realidad no mostrará en el terreno de juego. La incorporación de Cancelo, es la del más que un lateral, porque dará más opciones al juego por fuera y al de los interiores. Veremos si la fragilidad con las lesiones en el centro de la defensa acelera el debut de Pau Cubarsí y  el equipo tendrá menos necesidad de anclarse con cuatro centrocampistas.

El gran debate está en el juego de Joao Félix, en cuanto su aportación concreta y continuada y lo que pueda también trastocar, tiene ahí trabajo fino Xavi. A Lamine hay que dejarle que siga una trayectoria natural, que seguro comprende algún altibajo y en mi opinión, salvo él, sigo viendo carencia de desborde y desequilibrio arriba. Soy de los que confío mucho en el futuro de Alarcón.

En el fondo no dejan de ser elecubraciones teóricas, pero es evidente que Xavi dispondrá de material más diverso que le conducirá a más presión en cuanto a su rendición de cuentas. Curiosidad personal por ver el papel de Gavi.

En definitiva, me preocupa más que haya un progreso evidente en el conocimiento e interpretación colectiva del juego, que permita el crecimiento permanente del jugador y redunde en automatismos, que a la ves mejoren su capacidad de decisión eficiente.

Tengamos muy presente la pluralidad y diversidad de opiniones. Las valoraciones individuales y colectivas de jugadores y equipo, es legítimo, saludable y necesario derecho a la crítica, pero no olvidemos que son nuestros jugadores…

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