El FC Barcelona oficializó la salida de Ousmane Dembélé, previo pago de su cláusula de rescisión, la cual fue de 50,4 millones de euros.

Luego de 6 años, el resort de Dembélé en Catalunya, culminó. Procedente del Borussia Dortmund, el delantero llegó a la Ciudad Condal, con el cartel de “Súper Estrella”, un desembolso de 135 millones de euros y un astronómico salario firmado por Josep Maria Bartomeu, digno de cualquier ganador de un Balón de Oro.

Si bien es cierto, que en la cifra que acordaron Barça y Borussia, no intervino el jugador, la forma en la que acabó su andadura en Alemania, ya era una señal de alerta para lo que podía ocurrir en el futuro, como efectivamente, terminó ocurriendo. Casi siendo un niño, Dembélé aterrizó en El Prat​  y junto a su “inocencia profesional”, se sumó la falta de un proyecto, por parte de una dirigencia nefasta, comandada por Bartomeu y los suyos.

Ya en el plano deportivo, Valverde y el clan Messi, Suárez, Alba y compañía, no ayudaron a proyectar al “mosquito”. Constantes reproches, por parte de algunos de sus compañeros sobre el terreno de juego, fanatismo a los videojuegos y el fichaje de Coutinho, quien tenía que jugar sí o sí, terminaron por dilapidar una inversión multimillonaria, que todavía sufre el Club.

A las órdenes de hasta cinco entrenadores – Valverde, Setién, Koeman, Sergi y Xavi-, el extremo dejó más sombras que luces en el Spotify Camp Nou. Con unas condiciones espectaculares, pero poco aprovechadas, el francés, es quizás uno de los jugadores más desequilibrantes. Pero, no menos cierto, es que su toma de decisiones, nunca fue su punto fuerte.

Además de eso, se le deben añadir los reiterados incumplimientos de horarios, el vendaval de lesiones, la protección sin límites de ciertos periodistas y un sin fin de encontronazos, con quienes dirigen actualmente al Club. Joan Laporta, Rafael Yuste y Mateu Alemany, en repetidas oportunidades, tuvieron sus más y su menos con Dembélé y su representante, Moussa Sissoko.

Situaciones como el famoso comunicado publicado por el delantero en 2022, donde tildó de “chantaje” su proceso de renovación y dio todo el poder a su representante para llevar las negociaciones, puesto que “es su terreno”, en plena ola de rumores que se escuchaban en la Ciudad Condal. Otro capítulo de la novela, fue la llegada de Sissoko al aeropuerto de Barcelona, donde fue captado por las cámaras. En aquel momento, al representante se le vio recibiendo una llamada y en su celular se podía leer, “Leonardo PSG”, presuntamente.

Laporta y Alemany no se quedaron con los brazos cruzados y comunicaron al extremo, “que debía salir de forma inmediata”, incluso, siendo apartado de la convocatoria, en aquel momento. Todo esto se producía, luego de negociar la renovación del jugador, durante más de seis meses y no recibir una respuesta definitiva, por parte de él y su agente.

Posteriormente, apareció Xavi como su gran defensor, apostando ciegamente por el delantero, provocando que el francés firmara un nuevo contrato con el Club, luego de quedar libre y no concretar un acuerdo con otro equipo.

Ya en el último mes y medio del presente año, tanto Laporta como Yuste, dejaron caer algunos recados en la prensa catalana, con respecto a la relación con Moussa y el entorno del Dembélé, generando alguna suspicacia, puesto que las conversaciones para la renovación estaban en curso. Vamos, que ya se veían venir algo… Aunado a ello, las altas prestaciones económicas del delantero y su agente, formaron un cóctel que explotó con el permiso solicitado por parte del PSG para negociar con el jugador.

Con la salida de Dembélé consumada, estos son los datos que dejó el francés en Can Barça, según el portal Transfermarkt:

Disputó 185 partidos, anotó 40 goles, repartió 43 asistencias en 10.993 minutos.

Por su parte, el “mosquito”, también se perdió un total de 119 encuentros, debido a 15 lesiones de distinta índole, apartándose durante 784 dias, repartidos de la siguiente manera:

Temporada 2017/2018:

Dos lesiones, 27 encuentros no disponible y 132 días fuera de acción.

Temporada 2018/2019:

Tres lesiones, 86 días de baja y el equipo no pudo contar con él, durante 13 encuentros.

Temporada 2019/2020:

4 lesiones, 294 días ausente y 38 partidos de baja.

Temporada 2020/2021:

Dos lesiones, 6 encuentros fuera y 24 días a las órdenes de los Servicios Médicos.

Temporada 2021/2022:

Tres lesiones, 159 días en la enfermería y 18 partidos no disponible.

Temporada 2022/2023:

Una lesión, 89 días ausente y 17 encuentros fuera de la convocatoria.

Con estas estadísticas, que no dejan de ser números fríos -o quizás calientes-, acompañado de las idas y vueltas, tanto del representante como del jugador, resulta imposible confiar el destino de un Club, un proyecto, una plantilla, un staff y una Junta Directiva, en un activo que aparece como el cometa Halley…

¡Toca reflexionar y aprender, Xavi! Eso sí, dejó dinero en las arcas, gracias a tu apuesta. El año pasado, pudo irse gratis. Pero, no le hiciste caso a los jefes y al final de la historia, Dembélé te soltó la mano. El Club por delante de todo, Mister…

¡Au revoir, Ousmane!

¡Au revoir, Sissoko!

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