El rotativo inglés, The Telegraph, destapó el miércoles, a través del periodista reputado, Sam Wallace, que el Madrid había ocultado 122M€ de gastos y con ello había falseado el ratio de fairplay. También descubrimos que el Madrid fue el primer impulsor de las famosas ‘palancas’.

Primero, con los 200M de Providence depositados en las Islas Caimán, a riesgo de cometer un fraude de Ley y segundo con la venta de un % del negocio del nuevo Santiago Bernabeu, a cambio de 360M. ¿Qué significa? El Madrid computó como ingresos extraordinarios los 200M de Providence y los 360M de la venta de un % del negocio del nuevo Santiago Bernabeu en 2 ejercicios económicos, pudiendo corregir el límite salarial, que hubiese saltado el límite recomendable del 70%, al 80% y 90%. Sumado al gasto estructural, hubiesen estado excedidos y con las reglas del fairplay a cuestas.

¿Es ilegal? Aparentemente no, eso es algo que tendrán que dilucidar organismos competentes como LaLiga o la Uefa. Tampoco hubo nada ilegal en la venta de activos del Barça para netear pérdidas y corregir el patrimonio neto negativo, además de poder utilizar un % para inscribir jugadores. La diferencia, fue en la forma del trato que aplican los medios nacional-madridistas con aquello de vender el famoso eslogan ‘sui generis’ Barça MALO, Madrid BUENO.

Hemos asistido, visto y escuchado de forma prolongada y repetitiva a periodistas con la bufanda anudada al cuello, afirmar que las palancas eran ilegales, que al Barça se le consentia todo por parte de Laliga, que estaban al margen de la Ley, que tenían unas normas para ellos solos, distintas del resto de clubes.

Ahora, cuando ha estallado el caso ‘Palancas’ en el Madrid, donde queda en evidencia que son los pioneros, aquellos mismos medios y hooligans disfrazados de periodistas, los que juzgaron y señalaron al Barça de jugar con reglas distintas, al margen de la Ley, son los mismos que callan como vulgares fulanos. Son los mismos que llevan mas de 48 horas sin abrir el hocico, sin modular ni una sola palabra. Omertá, la Cosa Nostra…

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